Hay un camino civilizado, pacifico y legitimo de protestar de hacerle saber a nuestros políticos que no estamos de acuerdo con su gestión o simplemente con las ideas que defienden. Pero no pasa por atajos ni por el fascismo ni por la agresión incivica. No se tiene más razón por gritar más y la que puede tenerse se disuelve cual azucarillo en café caliente cuando el lenguaje empleado es el de la violencia.
A mí me importa poco o menos que se haga indecente uso partidista de estas agresiones, esto ni sirve ni puede emplearse jamás como excusa para la barbara exhibición de despropósitos vividos en las últimas fechas.
Si lamentable es embestir a quien pretende ejercer su legítimo derecho a la libertad de expresión, roza la indecencia más absoluta el que estos actos se alienten o justifiquen desde las tarimas mediaticas.
No señora Fallaras, confunde deliberadamente los términos solo pueden considerar la violencia saludable quienes hacen de ella su argumentario a falta de razones o ideas.Salpicada está la historia de ejemplos de personajes y organizaciones que han hecho del vandalismo banderas de causas tales como el nazismo.
Se equivoca Doña Cristina la brutalidad de ser proteína está desnaturalizada y puede pertenecer al genero animal pero no al humano.
Yerra usted al tratar de hacer pasar por progresismo lo que no es ferocidad alimentada por quienes desde los despachos alimentan las más bajas pasiones de personas influenciables que refugiados en el espíritu de chusma convierten la protesta en excusa para la tropelía y el desafuero.



1 comentarios:
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